Market Makers en niveles del 1960

Por primera vez desde 1960, cuando se creó la red de firmas obligadas a comprar y vender bonos del Tesoro, el Gobierno de Estados Unidos tiene el menor número de creadores de mercado para la deuda soberana y una mayor carga sobre los contribuyentes estadounidenses para financiar los déficit federales, que se encuentran en niveles récord.

El número de creadores de mercado en deuda pública cayó a 19 el mes pasado cuando Bank of America Corp., con sede en Carolina del Norte, compró la entidad en apuros Countrywide Financial Corp. La venta fue el clímax de entre docenas de quiebras bancarias, provocadas por la mayor caída del mercado de la vivienda desde la Gran Depresión y la paralización de los mercados crediticios desde Nueva York a Londres. El Banco de la Reserva Federal de Nueva York, agente del Tesoro de Estados Unidos, planea reducir otra vez el número de creadores cuando JPMorgan Chase & Co. complete su compra de Bear Stearns Cos.

El que menos entidades presenten ofertas por bonos del Tesoro de Estados Unidos significa que ``las subastas serán más complicadas``, dijo Mark MacQueen, un gestor de fondos de Sage Advisory Services, en Texas, que negociaba deuda del Tesoro en Merrill Lynch & Co. en los 80. ``Los contribuyentes y el Gobierno están pagando más, no importa lo que pase``

La escasez de creadores de mercado coincide con la mayor necesidad de financiación de la historia de Estados Unidos y el reconocimiento por el Gobierno del presidente George W. Bush de que Estados Unidos financiará el próximo año un déficit presupuestario récord de $482,000 millones. Cuando el sistema de creadores empezó hace 48 años con 18 firmas, Estados Unidos tenía $300 millones de superávit. El colectivo se ha reducido desde un máximo de 46 en 1988.

Aunque el tipo de interés sobre el bono de referencia del Tesoro a 10 años alcanza en la actualidad menos de la mitad del 9.14 por ciento de hace 20 años, el menguante número de operadores y la contracción en los mercados crediticios significa que las rentabilidades sobre los bonos a 10 años vendidos este año son de promedio 1 punto básico más alto que en la negociación previa a las subastas, mientras que en el 2007 no había ningún diferencial, según datos de Stone & McCarthy Research Associates, en New Jersey. En los tres años previos al 2007, dichas ventas atraían una rentabilidad un poco por debajo del tipo previo al de la subasta.

Fuente: Bloomberg